7 marzo, 2016

CACHAREL lanza AMOR AMOR MON PARFUM DU SOIR

Es tarde, el día se derrama, distraído. La naturaleza se adormece lentamente. En ese paisaje de luces y sombras, la noche se dibuja como una promesa. Vibrante, festiva y necesariamente colorida.
Nos rodeamos de un perfume cómplice, como una segunda piel, que viste también nuestras emociones, recordándonos nuestros deseos de seducción.
Mon Parfum Du Soir es la firma de una femineidad liberada. Glamour sin provocación, elegante pero sin insolencia, está a la altura de la que lo lleva.
Lejos de las modas, se impone como el accesorio más íntimo, el rendez vous más certero. Un ritual sinónimo de placer o de sensualidad, de vitalidad y de codicia.
Intenso y singular, Amor Amor Mon Parfum Du Soir se vuelve un revelador de pasión capaz de marcar su impronta en un momento inolvidable. Encuentro de una noche o historia de una vida.

UNA ROSA DE ORO PARA SUBLIMAR LA NOCHE
Audaz y poderoso, el rojo pasión color de Amor Amor desde su lanzamiento en 2003 sigue presente, pero su matiz es más sombreado recordando que la noche cae lentamente.
En el frasco, curvilíneo sensual, una rosa de oro, ligera y lujosa, que parece tomar de la cintura la botella, como los brazos del ser amado… a menos que se trate de evocar un tatuaje, una promesa realizada al amor eterno.
La caja rememora un cofre. Titilante, elije la luz de los fuegos de la noche y la más linda flor: una rosa roja símbolo de los enamorados.

UN JUGO INTENSO Y SENSUAL
La fragancia es la esencia misma de la seducción. Para que las bellas de noche dejen una estela gravada para siempre en todas las memorias, este nuevo elixir tenía que inscribirse en la audacia y aún más. Cuenta el amor con un gran A. Desencadena las pasiones.
Una fragancia mosaico en la cual la impertinencia se libera con sutileza. Con sabor a frutas, singular y agitada, creada por Dominique Ropio, perfumador en IFF, a quien le debemos a su vez el primer Amor Amor junto a Laurent Bruyère.
Con notas de cassis suavemente aciduladas y contrabalanceadas con bergamota y mandarina, es una llamada a la codicia pura. Un anuncio prácticamente inocente. Fresco y dulce como una primera mirada.
El corazón es de zarzamora jugosa y casi amaderada haciendo eco con la fresia y rosa, flor reina, rica y opulenta, símbolo de Amor Amor.
La adicción se refuerza con un acorde de azúcar, un toque de vainilla, caliente y tranquilizadora como un recuerdo de infancia y una pizca de patchouli irresistible.
Los corazones ya aceleran. Los cuerpos tiemblan…
Se escribe una nueva página. La de las más lindas historias de amor.